Vivimos en una época de confusión mental como nunca la hubo antes. El hecho de que el ejercicio de la Filosofía se considere innecesario frente al avance de las tecnologías empobrece el espíritu del ser humano que se ha olvidado de pensar, razonar y tener criterio propio. Y a mí me gusta reivindicar la necesidad del intelecto frente al mero sentimentalismo.

Lo que no quiere decir que yo esté de acuerdo con muchas de las conclusiones de los filósofos que en el  mundo ha sido, valga la petulancia de semejante aseveración, pero lo cierto es que en más de una ocasión estoy totalmente en contra de teorías a las que el pan nuestro de cada día contradice por completo y una de esas teorías es la de Leibniz respecto a que el mundo creado es el mejor de los mundos posibles; porque su explicación, de que siendo la voluntad de Dios quien lo creó no podía sino ser el mejor, optimismo puro y duro, arranca de una premisa falsa, la del conocimiento de la voluntad de Dios, dando por supuesto su existencia. Ya Voltaire, en su Candido, puso de vuelta y medio al filósofo alemán ¿porque era francés o porque el paso de los años aminoró su vena optimista convirtiéndole en un pesimista moderado?

Luego está el tema del imperativo categórico de Kant: las acciones derivan de la buena voluntad del individuo y no de coerciones exteriores. Pues, no. Durante mucho tiempo me guarde muy mucho de airear mi punto de vista, hasta que finalmente descubrí a quienes opinaban exactamente como yo, Mill; Hegel, por quien no siento ninguna simpatía, y Nietzsche, con quien estoy de acuerdo en casi todo, incluido su panegírico a los valores aristocráticos, pero para nada en lo referente a sus opiniones sobre la mujer, y naturalmente me puse muy contenta y sentí un gran alivio al constatar que preclaras mentes me daban la razón.

Yo no soy optimista en el sentido filosófico y creo en la existencia del mal porque es demostrable. Kafka también; consideraba el mal como motor de las acciones humanas.

El mal siempre ha existido, a distintos niveles, pero sempiternamente presente. Caín y Abel; el Dios del antiguo testamento caprichoso y cruel, cediendo a sus simpatías o antipatías, castigando a unos u a otros porque le caían fatal. Sodoma y Gomorra destruidas con fuego y azufre para castigarlas por los vicios que el mismo creó… Si esto no es maldad… Y lo de la estatua de sal, castigo a la debilidad y la curiosidad (Orfeo y Eurídice) que Él insufló en los seres humanos.

Lot se negó a entregar a sus invitados masculinos a la turba sedienta de sexo para evitar otro pecado de sodomía, pero ofreció a cambio a sus dos hijas vírgenes para que se refocilara con ellas… Pues ¡vaya! ¿Y esto le parecía bien a Dios? ¿Es que a sus ojos las mujeres valían menos que los hombres?

A lo largo de la historia tenemos suficientes ejemplos de personajes que han practicado el mal con verdadero entusiasmo porque se lo podían permitir, el poder les amparaba y también por los que no y las consecuencias de sus actos han sido catastróficas para buena parte de la humanidad. Y lo mismo hoy en día. Las muestras de la maldad más burda o refinada llegan a nosotros mediante las noticias de los periódicos, la radio, la televisión, el cine, las redes sociales, etc.

El mal se presenta como medio para alcanzar un fin: la Inquisición, Auswitch; la isla de Gorée, las Torres Gemelas, los Gulags, etc. o como fin en sí mismo: los seguidores de Sade, las prisiones: Abu Ghraib, el castillo de Montjuich, la carcel de Guantánamo, etc., etc., etc…

Y los filósofos no se han puesto de acuerdo en si existe en sí o meramente como negación del bien. La polémica, pues, sigue servida.

Nuria Valldaura Micó

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s